sábado, 23 de abril de 2011

Decálogo contra la guerra


1.º Todas las guerras son iguales: la prueba palpable del fracaso de la clase política.
 2.º Jamás se debe confiar en una noticia relacionada con la guerra.
 3.º Toda apología de la guerra es un crimen.
 4.º Fabricar, vender o almacenar armas es un crimen y una peligrosa insensatez.
 5.º Todo grupo de personas armadas inspira terror, nunca respeto, honor o valentía.
 6.º Toda utilización de la violencia con fines políticos es terrorismo.
7.º Iniciar o mantener una guerra para satisfacer objetivos económicos es delincuencia común a gran escala.
8.º Los asuntos de la Cosa Pública deben permanecer alejados de todo credo religioso.
 9.º Toda parte en conflicto está obligada a dialogar hasta conseguir la Paz.
10.º Siempre hay alternativas mejores a iniciar o mantener una guerra.

Síntesis: Estas diez reglas pueden resumirse en dos: recuerda que todo ser humano es una persona igual que tú; y si te lías o te lían, elige siempre la opción de la Paz.


 Jaume d'Urgell Madrid, 7 de agosto de 2006 


miércoles, 20 de abril de 2011

Terrorismo familiar



Durante muchos años una de las mayores preocupaciones de los españoles ha sido el terrorismo de ETA.
El primer asesinato se produjo en 1968 y desde entonces se ha cobrado 817 victimas.
Se han vertido ríos de tinta con este tema, infinidad de minutos televisivos en debates .Se han abierto debates políticos y gastado millones de euros en prevenir, indemnizar a las victimas,atender a presos……
Sin embargo el numero de victimas por año desde que comenzaron a matar es de 19 personas al año.
Hay que decir que no debería de haberse producido ni una sola de esas muertes.
Hay muertes que tampoco deberían de producirse y son las de las victimas del terrorismo familiar, las de las mujeres que mueren a manos de sus parejas.
En los años desde que se tienen datos registrados desde el año 2003, las mujeres asesinadas por sus parejas es de 539 hasta el día de hoy.
Un promedio de 67 mujeres por año.
Creo que es un problema a nivel nacional al que no se le da la importancia que realmente tiene.

sábado, 9 de abril de 2011

Derechos Humanos en China


Artículo 4.Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5.Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.


juguetes en condiciones de esclavitud

Son los que regala, entre otros, Mc Donald´s en sus promociones.






Trabajan entre 14 y 18 horas. Tienen 15 minutos para comer y cuatro horas para dormir en cuchitriles situados en las mismas fábricas. Al anochecer, las trabajadoras son registradas para comprobar que no han robado nada. Con sus puertas de metal y sus barrotes en las ventanas, estos talleres parecen más un cuartel militar. Así es como los chinos son competitivos.

Montar, empaquetar, montar, empaquetar, montar, empaquetar,... Las 600 jóvenes trabajan como robots, sin levantar la mirada, darse un respiro o hablar entre ellas. Todas han llegado del campo tratando de salir de la pobreza y aquí están, montando y empaquetando muñecos de plástico, entre 14 y 18 horas al día, 15 minutos para comer, permisos reducidos para ir al servicio y cuatro horas para soñar que en realidad no  están durmiendo en los cuchitriles situados en la última planta de la fábrica. Una ruidosa sirena les devuelve a la realidad y anuncia el nuevo día mucho antes de que amanezca. Las empleadas saltan de la cama, se ponen las batas y forman en línea antes de correr escaleras abajo hacia sus puestos. La gigantesca nave está situada en las afueras de Shenzhen, la ciudad más moderna del sur de China, rodeada de otros almacenes parecidos, más o menos grandes, algunos con más de 5.000 empleadas.

En China se las conoce como dagongmei o chicas trabajadoras. Jóvenes y adolescentes dispuestas a producir, producir y producir sin descanso por un sueldo de 15.000 pesetas al mes del que los jefes descuentan la comida y lo que llaman “gastos de alojamiento”. Las cientos de miles de factorías de mano de obra barata repartidas por todo el país son la otra cara de ese made in China que ha invadido las tiendas de todo el mundo, desde los artículos de las tiendas de Todo a 100 a las lavadoras o la ropa de marca. Y para las dagongmei, estas fábricas son su casa, su familia, su celda.

En ellas los supervisores se encargan de que no descansen y de que la producción nunca disminuya.

Cada trabajadora es registrada al finalizar la jornada para comprobar que no se ha llevado ninguna unidad de los juguetes, llaveros, gorras o cualquier otra cosa que estén fabricando dentro del sinfín de productos elaborados a precio de saldo.

Si quebrantan las reglas internas o no rinden al nivel esperado, un sistema de penalizaciones permite a los jefes reducir el sueldo o los ocho días de vacaciones que se conceden al año. “Hay que vigilarlas; si no, se relajan”, dice entre risas el patrón de una fábrica de Shenzhen que confecciona diminutos juguetes de plástico.

Miles de empresas estadounidenses y europeas -entre ellas medio centenar de españolas-subcontratan fábricas chinas similares a esta para llevar sus productos a Occidente al mejor precio. “Si no fuera así, no sería rentable y nos iríamos a otro país”, reconoce un empresario estadounidense que mantiene cerca de 40 talleres en el delta del río de la Perla, donde trabajan seis millones de dagongmei.

No son ni siquiera la décima parte de las que hay en todo el país, alrededor de 70 millones. Sobrecogida por esta realidad, la profesora del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad de Hong Kong, Pun Ngai, se decidió a pasarse por una campesina más, buscó una factoría y pasó seis meses viviendo y trabajando en una fábrica de productos electrónicos de Shenzhen para comprobar cómo viven las explotadas trabajadoras chinas.

El dormitorio donde fue alojada, situado en la última planta, tenía compartimentos donde debían dormir hacinadas hasta 15 jóvenes. La mayoría de ellas sufría de anemia, dolores menstruales o problemas en la vista, en el caso de las que tenían que montar diminutos productos a ojo sin apenas descanso. Otras enfermaban  envenenadas por el contacto con productos químicos utilizados en el trabajo o simplemente desfallecían de cansancio tras interminables jornadas en las que se les daba de comer un simple plato de arroz al día.

“Les niegan todos los derechos, no tienen el permiso de residencia aunque pasen 10 años trabajando en el mismo lugar. Las tiendas o los médicos de las ciudades donde están situadas sus fábricas les cobran más que al resto de los vecinos”, asegura la profesora, que ha reunido su experiencia en varios informes.

Las pesquisas de Pun Ngai no son las únicas. La investigación de un periódico de Hong Kong descubrió en agosto pasado que los juguetes que la multinacional de hamburguesas Mc Donald´sregalaba en sus promociones en el país asiático estaban siendo elaborados en China por adolescentes de entre 12 y 17 años. Las menores trabajaban sin descanso de siete de la mañana a 11 de la noche, todos los días de la semana. En ocasiones la jornada se alargaba hasta las dos de la mañana a cambio de un sueldo de 400 pesetas al día y una habitación de 25 metros cuadrados a compartir con otras 15 chicas.

El Comité Industrial Cristiano de Hong Kong, una ONG que se dedica a rescatar a los pequeños
que trabajan en esas condiciones, envió un equipo de investigadores a la fábrica subcontratada por la cadena de restaurantes americana. Las historias que escucharon se parecían todas a las deWang Hanhong, de 12 años: “Mis padres no querían que viniera. Lloré e imploré para que me dejaran porque quería ver el mundo. Mi familia tiene otros tres hijos, pero todos van al colegio. Quiero ahorrar dinero para que mis padres puedan sobrevivir”.

Círculo vicioso


Es un círculo casi indestructible. Por una parte, las multinacionales americanas o europeas no tienen que responder por las condiciones de sus fábricas en países del Tercer Mundo y ahorran costos laborales. Por otra, los gobiernos locales tampoco están interesados en espantar la inversión extranjera haciendo demasiadas preguntas.

Y las fábricas se multiplican. La empresa Chun Si Enterprise, por ejemplo, fue contratada por la mayor cadena de supermercados del mundo, Wall-Mart, para que confeccionara bolsos de mujer en su factoría de Zhongshan, en la provincia sureña de Guangdong. Más de 900 trabajadoras permanecían encerradas todo el día, salvo los 60 minutos de descanso y comida establecidos. Los guardias golpeaban constantemente a las empleadas y les multaban por faltas como “la utilización excesiva del servicio”.

De la media docena de fábricas subcontratadas por empresas occidentales visitadas, sólo una mantenía las mínimas condiciones. El resto estaban sucias, mantenían a las empleadas trabajando en horarios ilegales, con sueldos míseros o habían sido convertidas en cárceles donde las ventanas estaban bloqueadas con barrotes y las puertas cerradas con llave las 24 horas del día.

En un intento de contrarrestar las crisis de relaciones públicas que tenían que afrontar cada vez que se denunciaban abusos, las grandes multinacionales comenzaron a contratar equipos de inspección más o menos independientes a mediados de los años 90. No sirvieron de mucho.

“Los controles han sido un fracaso porque las empresas no tienen ninguna intención sincera de cambiar el sistema”, según el Comité de Trabajo Nacional (NLC), una asociación de EE.UU. que centra sus denuncias en empresas americanas. Los inspectores de Wall-Mart, por ejemplo, nunca descubrieron las irregularidades en su centro de producción en China y sólo una denuncia periodística logró en 1999 revelar lo que estaba sucediendo.

Un cuartel militar 

En la entrada de la factoría de la marca deportiva Nike de Jiaozhou, en la provincia de Shandong, se puede leer su famoso lema: “Just Do It” (Simple-mente, hazlo). Dentro, 1.500 jóvenes, siempre menores de 25 años, trabajan 12 horas al día, según el NLC. Se trata de una pequeña parte de los más de 100.000 chinos que fabrican prendas deportivas Nike en todo el país, a los que hay que sumar 70.000 personas en Indonesia y 45.000 en Vietnam. “Con su puerta de metal y sus barrotes en las ventanas, la fábrica se parece más a un cuartel militar que a una factoría”, asegura en su informe NLC, que describe como “papel mojado” los códigos de conducta crea-dos por las multinacionales.

Pero son las fábricas de productos Todo a 100, unas gestionadas y explotadas por empresas chinas y otras por empresarios extranjeros, las que peores condiciones tienen. La presión para abaratar los precios es mayor y detrás del negocio suelen estar compañías desconocidas que no tienen que cuidar su nombre. El lema es producir mucho, barato y rápido. Los accidentes entre las trabajadoras o incendios como el que ocurrió recientemente en una nave de Shenzhen en el que perdieron la vida 80 personas, son contingencias cotidianas.

La política de contratación en estos talleres del Todo a 100 es no admitir a mujeres mayores de 25 años, pero en ocasiones los gestores se saltan su propia regla si la candidata tiene hijos pequeños dispuestos a sumarse a la cadena de producción sin cobrar nada a cambio.

Las madres sí cobran, pero el sistema leonino de sanciones tiende a reducir su retribución a unas 5.000 pesetas al mes: se recorta la paga de una hora por cada minuto de retraso en el trabajo, se penaliza con otras cinco horas las ausencias para ir al servicio o se retira completamente la mensualidad a las que se comporten de modo incorrecto.

La situación en China es especialmente desesperante para las víctimas de los abusos porque el gobierno comunista mantiene la ilegalización de sindicatos y asociaciones de trabajadores. “Aquellos que tratan de unirse para defender los derechos de los trabajadores son encarcelados. La gente tiene miedo de decir lo que les está pasando, aunque las condiciones sean extremadamente duras y no hayan recibido una sola paga durante meses”, asegura Han Dongfeng, editor del Boletín del Trabajador en China y disidente encarcelado tras las manifestaciones de Tiananmen en 1989 por movilizar a los trabajadores. “Estoy en contacto con gente que trabaja en las factorías y a menudo me cuentan el miedo que le tienen a los jefes. Les he pedido que se unan y luchen por lo que es suyo”, dice Han.

Hacia la prostitución


De esta forma, las dagongmei, abandonadas a su suerte y sin nadie que las defienda, trabajan hasta que sus cuerpos aguantan y después regresan a sus pueblos con lo puesto. El perfil de la “chicas trabajadoras” de China es casi siempre el mismo: jóvenes de entre 14 y 25 años, sin estudios secundarios y dispuestas a enviar más de la mitad de su sueldo a sus pueblos de origen. Muchas, cada vez más, terminan dejando las factorías para prostituirse. “Es mejor que trabajar en la fábrica”, dicen las muchachas que ya han dado el paso y ofrecen sus cuerpos abiertamente en las calles del centro de Shenzhen.

No muy lejos, en la planta de fabricación de muñecos, la jornada termina cuando se ha cumplido el objetivo de producción impuesto por los supervisores, nunca antes de las dos de la madrugada.

Aunque las 600 trabajadoras han tratado de mantener el tipo durante horas, varias han sido descubiertas exhaustas, completamente inconscientes, con la cabeza reposando sobre la mesa de montaje. Este mes tendrán que ver cómo su sueldo queda recortado a la mitad.

“Hay muchas chicas dispuestas a venir aquí, así que la que no trabaje bien se puede volver al pueblo”, explica el capataz, cuyo sueldo depende también del número de camiones que se logren llenar con la producción. No existe un lugar mejor para ver hasta qué punto el pueblo chino está pagando con sudor y con lágrimas que la ropa, los electrodomésticos o los juguetes que compran los occidentales se vendan lo más barato posible. Así suena la matraca incesante de la ley del made in China: montar, empaquetar, montar, empaquetar.

www.rel-uita.org/internacional/trabajo_esclavo.htm - 



Después de hacer un repaso a las condiciones laborales en China quiero hacer una reflexión.

 España e imagino que  muchos mas países somos cómplices y victimas a la par de esta situación. El gobierno sea quien sea el  que nos gobierne, pues no se sabe si es el que lo hace como partido político en este momento el partido socialista o los famosos mercados ,es el mayor responsable de estas situaciones permitiendo que las grandes empresas 
fabriquen sus mercancías en países sin ninguna garantía social.

Por otro lado con su forma de actuar están propiciando que miles de puestos de trabajo en mi país se pierdan todos los días al no poder competir con los precios de las importaciones de esas mercancías venidas de China. Cierran las fábricas y todas las empresas auxiliares asociadas a ellas. Los comercios de mi ciudad cierran a una velocidad vertiginosa, pues como va a competir una zapatería vendiendo zapatos a 30 o 40 euros cuando al lado esta una tienda China que los vende a 10 Euros.

Lo que me duele de esta situación es que aun hay quien dice que es que el de los treinta euros es un estafador sin pararse a pensar en que condiciones se fabrican los de 10 Euros.

En fin ya tenemos más de cuatro millones de parados en España, y ¿Dónde van a comprar zapatos estos parados? A la del chino….que es mas barato.
Un circulo vicioso……. y ahora encima parece que China compra deuda Española con el dinero que los Chinos mandan de España.

Sospecho que el último paso será que en España trabajemos como chinos y para los chinos.

miércoles, 6 de abril de 2011

¿Es la religión un derecho humano?



  • Declaración Universal de los Derechos Humanos

    Artículo 18

     

    Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

    Yo me pregunto ¿Dónde esta la frontera entre religión y fanatismo religioso?

    Estos días se dice que el presidente de Francia el señor Sarkozy (www.publico.es/espana/369850/sarkozy-quiere-imponer-la-laicidad-a-golpe-de-reglamento)
    prepara una serie de medidas en torno a la manifestación religiosa en el sentido de un estado laico.Pretende prohibir los rezos musulmanes en plena calle entre otras medidas. ¿Esto no atenta contra los derechos referidos en este articulo?

    Sin embargo el hecho de que la región coarte la libertad del individuo obligándolo a observar normas en muchos casos prehistóricas, también atenta a mi entender contra los derechos universales de las personas.

    Artículo 5.

     Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
    En nombre alguna religión todavía hoy en día se lapida a las mujeres que tienen relaciones fuera del matrimonio aun siendo estas relaciones fruto de una violación.

domingo, 3 de abril de 2011

Viudas de vivos



Viudas de vivos.

Hay algo que siempre me llamo la atención cuando en los corrillos de mujeres se hablaba de alguna viuda y comentaban lo difícil que había sido la vida de la pobre mujer sacando sus hijos adelante sin un hombre en la familia, teniendo que trabajar y educarlos ella sola. Me llamaba la atención el gran merito que tenia esta mujer, el coraje de luchar por una vida digna para sus hijos.
Hoy sin embargo creo que hay otro tipo de viudas que tal vez tengan aun mas coraje si cabe que aquellas a la cuales la muerte les arrebato la oportunidad de criar a su familia en compañía de su hombre.
 Estas son las que yo llamo viudas de vivos.
Son esas mujeres que separadas de sus maridos o parejas no disponen de ayuda alguna pues sus maridos a diferencia de los otros (los muertos) que si dejaron una pensión de viudedad y orfandad, no les pasan ninguna ayuda monetaria ni moral para el desarrollo de el bienestar de sus hijos.
Esas mujeres que salen todos los días de su casa con el miedo de que su ex pareja este vigilándola o acechándola y aun así van a trabajar para dar de comer a sus hijos, para que tengan ropa y calzado, para pagarles un medico, para pagarles un colegio……para que en la medida de sus fuerzas sus hijos sean como todos los demás pues ya bastante desgracia tienen con tener un padre maltratador.
Esas mujeres son dignas de admiración y en la mayoría de los casos están olvidadas por todos.

lunes, 28 de marzo de 2011


Vivir, libertad, dos hermosas palabras que juntas serian fuente de felicidad y estabilidad para las personas y los pueblos. Las libertades civiles: libertad de asociación, religiosa, enseñanza, expresión, pensamiento, prensa, sexual, tratan de garantizar una vida mas digna y en pocos países se respetan. Hay libertades que son de dudosa garantía para la vida, como la libertad de portar armas. Este blog pretende profundizar en algo que nos afecta a todos y es como vivir en libertad